¿Qué nos indica el otoño?

El otoño marca el final de la temporada de crecimiento; después de haber proporcionado la cosecha, la naturaleza ahora hace que todo quede desnudo. En esta estación la naturaleza se despoja de su abundancia pasada en una gran presentación final.

Al igual que en la naturaleza, el paso de las estaciones influye en el funcionamiento de nuestros cuerpos de una manera determinada, enfocándose en órganos concretos, formas de actuar y pensar, y en nuestro estado emocional. En la medicina tradicional china la estación del otoño corresponde al elemento metal, a los órganos de los pulmones e intestino grueso.

En la naturaleza el otoño es la época del dejar ir, de liberar la energía dirigida hacia el exterior; las hojas cambian de color, caen y vuelven de nuevo a la tierra, enriqueciéndola, para promover la llegada de nuevas hojas y un nuevo crecimiento.

Crear espacio para lo que vendrá

Podemos aprender más sobre nosotros mismos mediante la observación de los ciclos de la naturaleza. Los árboles en otoño no mantienen obstinadamente sus hojas porque piensan que podrían necesitarlas el año próximo. La energía de esta temporada, más que cualquier otra, nos apoya para dejar ir lo viejo y estancado en nuestras vidas, dejándonos receptivos a lo puro y lo nuevo, animándonos a desprendernos de lo que ya no necesitamos, creando espacio para el futuro.
 
Emocionalmente el elemento de metal se asocia con la pena, la pérdida y la tristeza, la cual nos limpia de lo que ya no es necesario en nuestras vidas. El elemento metal también está asociado a las emociones positivas de inspiración y coraje. Cuando nos alineamos con la naturaleza y los ciclos de las estaciones, cuando abrazamos el “dejar ir” y la separación de la misma manera que el otoño abraza la recolección de la cosecha, entonces tenemos la oportunidad de transformar el dolor, la pérdida, la tristeza y la depresión en la inspiración y el coraje.

Los órganos asociados al elemento metal

El intestino grueso tiene la función de eliminar lo que es innecesario o tóxico de nuestros cuerpos físicos. A nivel mental y emocional podemos considerar la función de este órgano como de ayuda para liberar programas y patrones mentales que ya no nos benefician, eliminando basura mental, lo que permite que nuestras mentes se vuelvan menos nocivas y desordenadas. 

Los pulmones son los “Comandantes del Qi”, el primer lugar por el cual la energía entra en nuestro cuerpo. El aire en otoño se carga de frescura, dándonos la oportunidad de llenar nuestros pulmones con aire fresco y limpio. Un tiempo para disfrutar de lo puro y nuevo y para sentirnos inspirados por las posibilidades que traerá el futuro. Los pulmones y el intestino grueso trabajan como un equipo: uno llenando el cuerpo con lo puro, lo nuevo, lo fresco, y el otro eliminando de él los residuos.

Al igual que la naturaleza entra en un período de descanso, asimismo nosotros podemos liberarnos de obligaciones superfluas y darnos un respiro, intentando no sobrecargarnos. El tiempo para “ponerlo todo ahí fuera” – el verano – ha pasado. Ahora es el momento de mirar hacia el interior, reflexionar y liberarnos de lo que ya no es necesario. Es un buen momento para reorganizar, limpiar y donar aquello que ya no necesitamos,  y salir a la naturaleza, a disfrutar en la frescura del aire otoñal. Eso si, respetando las medidas de seguridad vigentes 😉 (Y si te agobia ya toda esta situación que estamos pasando piensa que, al final, esto también pasará).

Adaptarnos al otoño

 A medida que el calor del verano pasa y abrazamos un clima más fresco, también podemos apoyar nuestra transición fisiológica y emocional con el consumo de los alimentos de la temporada. Otoño se asocia con la sequedad por lo que es importante asegurarnos de que estamos bebiendo suficiente agua. Nos alejamos de los alimentos que enfrían del verano para nutrir nuestro cuerpo y nuestro sistema inmunológico con otros ricos en calor y humedad como el ajo, el jengibre, puerro, alcaparras, champiñones, calabaza, batatas, nueces y semillas, manzanas, peras y miel. Mis tres mejores consejos para abrazar las lecciones de la naturaleza y vivir alineado con los ciclos de las estaciones en este otoño son los siguientes:

1. Sal a la naturaleza, ve a caminar, respira el aire fresco (a poder ser, sin mascarilla, siempre que se pueda)

2. Combate la sequedad bebiendo suficiente agua y come alimentos de la temporada.

3. Mira hacia tu interior, reflexiona y libera los patrones negativos. Intenta dejar ir un hábito que ya no te sirve.

Si quieres adaptarte bien a esta temporada, la práctica del Qi Gong puede ayudarte. Aquí abajo te dejo un enlace a un recurso gratuito para reforzar tu sistema inmune y fortalecer tus pulmones. Sencillos movimientos centrados en los pulmones e intestino grueso, la respiración y el entrenamiento de la atención. 

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